Retomando toda la historia, desde los capítulos anteriores, juntando mis síntomas y comentándoselos insistentemente a mi doctor de cabecera, parecía que habíamos hecho un gran descubrimiento. Proxima cita, visita a la reumatóloga, derivada por el médico de cabecera...ella me daría una novedosa noticia. Cuando la reumatóloga me vio la primera vez, me toco articulaciones, me pregunto si mis dedos se ponían morados con el frio, y luego me envió a hacerme unas pruebas, analíticas, sobre inmunidad, al oftalmólogo, y una gammagrafía. Sobre las analíticas poco puedo decir, que buscaban allí anticuerpos, factor reumatoide, y otros indicadores. Con el oftalmólogo me hicieron una prueba con unos papelitos dentro de mis ojos, para medir la húmedad, llamado test de Schirmer. La gammagrafía era como una tomografía de mis glándulas submaxilares y sublinguales principalmente, me inyectaban un contraste, y luego me hacían beber zumo de limón, para ver si estas glándulas todavía funcionaban. C...