Ahora, mi vida había cambiado mucho. ... me encontraba lejos de mi familia, mi marido, el único que me regalaba cada día una sonrisa, soportó todo el peso...hoy lo sigue soportando. Recuerdo despertarme por la madrugada, sintiendo gran malestar, mareada en la cama, pidiendo a mi marido que me trajera una cucharadita de azúcar, porque me había bajado la tensión... El invierno era duro, pero no tan duro como no poder comer... no tan duro como no saber si estaba loca... o se estaba iniciando algo en mi que los médicos no podían ver. La primera visita al nuevo médico fué un poco más alentadora. El Doctor Miquel me escucho atentamente, tuvo sus teorías, rebusco entre sus conocimientos, y para empezar a dar los primeros pasos en recuperar mi anterior vida, o al menos parte... me envió a realizarme dos primeros estudios. Un estudio del intestino, otro que consistía en tragar una amalgama, que servia de contraste, mientras yo estaba tumbada de lado, al mismo ti...
Sindrome de Sjögren , experiencias de una mujer.