Así estaba mi situación, ayer podía tragar, hoy sólo tenía hambre, y la mente conmocionada, tenía la mente alimentada de tantos pensamientos y mi estómago vacío... Luego de los intentos de comer normalmente, todavía no imaginaba porqué podía pasarme esto, no sabía, ni podía siquiera prestar atención a todos los síntomas que acompañaban Hubiera sido muy importante en aquel momento, ya que podía evitarme pasar "este mal trago". Los siguientes días, se hicieron semanas, las semanas sumaron el primer mes consultando a mi doctora Montserrat, quien ya mostraba una actitud de descreimiento, me escuchaba sin escuchar, me hablaba sin ayudar... Era posible que me dejaran en aquella situación? Mi alimento se redujo considerablemente, pero ya no se trataba de un diagnóstico exacto... se trataba de la vida de un paciente, que por motivos psicológicos o motores no podía comer normalmente. Motivos para preocuparse, al menos si se tratara de una profesional con vo...
Sindrome de Sjögren , experiencias de una mujer.